En este mensaje, Kamal Sharaf aseguró que, según el mártir ayatolá Seyed Alí Jameneí, la causa de Palestina es la brújula que distingue el lado correcto de la historia del lado incorrecto.
A continuación, presentamos el texto completo de este videomensaje:
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso
Alabado sea Dios, Señor de los mundos, y que las bendiciones y la paz sean con nuestro maestro Muhammad y con la familia de Muhammad.
La paz sea con ustedes.
Me siento honrado y agradecido por recibir este importante y valioso galardón, especialmente por los criterios humanos y de amor a la libertad que lo acompañan. Este premio ejerce una gran influencia para alentar a toda persona libre en este mundo a decir «no» a los criminales que lo gobiernan, y a decidir situarse en el lado correcto —el lado de la verdad—, en auxilio de los oprimidos y de quienes resisten frente a las políticas del Gran Satán y de sus aliados.
Nosotros, aquí, en el lugar donde el ayatolá Jameneí fue martirizado, queremos decir que su martirio fue una lección profunda e impactante. Este hombre, desde su juventud, entró en escena, se enfrentó a peligros y dificultades, y cargó sobre sus hombros diversas responsabilidades.
En cada etapa de su vida perseveró en su firmeza y en su fe inquebrantable, y conservó esa constancia incluso después de muchos años y de que sus cabellos encaneciesen, sin flaquear jamás.
Con la frente en alto encaró al Gran Satán y no hubo en su ser atisbo alguno de miedo; por eso, su martirio supuso un renacer para el espíritu de muchas personas, reavivando en ellas el ánimo y la motivación, y consolidó el vínculo de fe con todos los principios y valores que la Revolución Islámica de Irán había traído consigo y que forman parte de ella misma.
Del legado que ha dejado el ayatolá Jameneí forman parte, sin duda, este emblema, este galardón y este pensamiento intelectual.
Él ha diseñado una brújula viviente que distingue el lado correcto de la historia del lado incorrecto.
Esa brújula es la causa de Palestina y constituye el mejor testimonio de esta verdad: quien la apoya se encuentra en el frente de la verdad, y quien combate contra ella está en el frente de la falsedad.
Queridos hermanos: siempre, cada vez que soy objeto de honra y gratitud por parte de la República Islámica y de la nación iraní, me siento honrado y agradecido, porque ello representa para mí una confirmación de haberme situado en el lado correcto de la historia y un motivo para continuar, perseverar y avanzar, a fin de ofrecer lo mejor de cuanto está a mi alcance.
Les agradezco de corazón este cariño y esta atención, y expreso asimismo mi gratitud a la nación iraní por la firmeza, la creatividad y la innovación de sus jóvenes en todos los ámbitos, y por su asombrosa cohesión frente a los agresores.
Ustedes han trazado una imagen de Irán que gran parte del mundo desconoce.
Le han mostrado al mundo que son una nación dotada de civilización, de valores, de conocimiento y de humanidad que Occidente —pese a todas sus pretensiones sobre la civilización, las libertades y los derechos humanos— todavía no ha alcanzado; mientras él mismo se halla sumido en las tinieblas del fomento de la ignorancia, de la desviación y del desmoronamiento moral y humano.
Que todo el cariño y la devoción míos, así como los de todo yemení libre, sean para Irán, para su Liderazgo y para su nación.
Les deseamos a ustedes una victoria manifiesta sobre los agresores y una vida digna, como merecen.
Y la paz sea con ustedes, así como la misericordia de Dios y Sus bendiciones.
09/06/2026